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Vence a tu mayor enemigo: tú mismo ¿Eres de los que vencen? ¿O hay pequeños pecados que te acosan y te derrotan? O peor, ¿fallas en tu anduviera cristiano porque te niegas a admitirlos y ocuparte de ellos? Ningún cristiano puede darse el lujo de desoír el llamado a vencer. El costo terrenal es menor. Pero la recompensa eterna es inconmensurable. Dwight L. Moody es un maestro en esto de desenterrar lo que nos perturba. Utiliza relatos y sentido del humor para sacar a la luz los principios esenciales de la vida cristiana exitosa. Nos muestra cada uno de los aspectos de la victoria desde un…mehr

Produktbeschreibung
Vence a tu mayor enemigo: tú mismo ¿Eres de los que vencen? ¿O hay pequeños pecados que te acosan y te derrotan? O peor, ¿fallas en tu anduviera cristiano porque te niegas a admitirlos y ocuparte de ellos? Ningún cristiano puede darse el lujo de desoír el llamado a vencer. El costo terrenal es menor. Pero la recompensa eterna es inconmensurable. Dwight L. Moody es un maestro en esto de desenterrar lo que nos perturba. Utiliza relatos y sentido del humor para sacar a la luz los principios esenciales de la vida cristiana exitosa. Nos muestra cada uno de los aspectos de la victoria desde un ángulo práctico y fácil de entender. La solución que Moody presenta para nuestros problemas no es la religión, ni las reglas, ni las correcciones externas. Más bien, nos lleva al corazón del asunto y prescribe remedios bíblicos, dados por Dios, para la vida de todo cristiano. Prepárate para vivir en auténtica victoria en el presente, y en el gozo para la eternidad. Los temas de nuestro interior incluyen:el temperamento los apetitos o deseos la envidia el orgullo lo carnal Los temas del exterior incluyen:el mundo los negocios la persecución nuestros hijos
Autorenporträt
Dwight L. Moody war fest entschlossen, ein Vermögen zu machen. Er kam nach Chicago wo er erfolgreich Schuhe verkaufte. Aber Christus fand ihn, und er wurde Prediger. Und was für ein Prediger. Noch heute ziert Moodys Name eine Kirche, eine Mission, ein College und vieles mehr. Moody liebte Gott und die Menschen, und die Kraft einer solchen Liebe wirkt sich auf Generationen aus.